Desde hace tiempo la ciencia política debate sobre la necesidad y fórmulas de diseño de un gobierno mundial.
Y no solo desde la ciencia política, sino que hay muchas voces que resaltan la necesidad de cubrir este vacío: desde el Papa, preocupado por el cambio climático hasta Stepehen Hawking que lo propone para evitar que el avance tecnológico no acabe destruyendo la especie humana.
Desde hace varias décadas se han ido generando organizaciones de carácter internacional que vienen a configurar un periodo que podemos denominar como la protohistoria del gobierno mundial.
Por una parte, la proliferación de una constelación de organizaciones con un papel ejecutivo o económico que agrupan tres esferas de poder: el poder económico y financiero, el poder militar y policial y, finalmente, el poder científico.
Si, es posible y creo que debemos tener en cuenta todos los países los unos a los otros.
No hace falta renunciar a nuestra propia soberanía.
Basta con coordinarnos en todos los ámbitos.
Sacar lo mejor de cada persona, de cada país, de cada policía, de cada ciudadano de a pie.
Centrarnos en los puntos fuertes que los débiles ya mejorarán por si solos. Potenciar los fuertes.
Un Ejército único, en que quepamos los ciudadanos de a pie, policías... Efecto dominó, el ajedrez es bueno, pero ahora, el juego que deberíamos practicar, es el dominó.
Todos ganamos.
Evitamos duplicidad de Instituciones.