Cuando estaba Franco, los miembros del Estado Profundo, acordaron que lo mejor para españa, en materia representativa, es Juan Carlos, sería un Rey sin sangre real pero mintiendo a los españoles, de esta forma, se podría encauzar más la política española y dar una cierta normalidad, después de la dictadura.
Franco acepto.
Juan Carlos, fue nombrado sucesor del dictador Franco.