Las élites se autodefinen a sí mismas como abiertas, cultas, inteligentes, cosmopolitas, caracterizadas por su capacidad emprendedora y por su excelencia profesional.
Las masas, en cambio, responderían a un perfil provinciano, inculto y gregario. En consecuencia, la solidaridad dentro del mismo cuerpo social se debilita, al existir cada vez menos puntos de conexión entre las distintas clases.
Unos y otros viven en barrios diferentes, acuden a colegios distintos